lunes, 19 de julio de 2010
32 dias.. cancion de mantoi (:
si si entiendo, pero esta secion sera en el decierto, en una fraccion de momento vera un hombre hablando en forma de cancion es sierto, por que advierto, esto es precion un gesto de reprovacion, si no miento no es cuento pero pero es ficcion si no encuentro uuna ilucion la invento y mejor es ir mas lento corazon y ojos habiertos.
(perplejo) ahora entro con la pasion de los viejos tiempos y la combiccion de estos.
jueves, 1 de julio de 2010
Colores
negra el alma del que la recorre.
Verde la esperanza que no hay
en estos bosques verdes; se miente.
Celeste debe ser
para algunos
el cielo que nunca vió.
Pavimento frío, inmisericorde y gris,
unico descanso de sus ojos grises.
Rojo sarcástico en tus labios falsos
y roja la herida incurable del engaño.
Rosadas todas, seguras, risueñas.
Rosadas manos que se burlan
cuando escribe lo que teme.
Blanco el papel que es cómplice
de su auto-destrucción.
Café es la tierra, el ambiente
en que sitúa sus penas
hechas historias.
Inútil el sol amarillo
para ese hombre nublado.
Naranjos, plateados, fucsias, dorados, pudo ver,
dispersos por el aire,
esa vez.
Azul es el mar en que se ahoga desde entonces.
...y no tienen color las lágrimas porque son de verdad.
sábado, 19 de junio de 2010
.Sss.
. Simple como un puñado de arena es el paraíso.
Como ese niño que se sube al metro y se sienta en el piso;
así quiero creer que acabaré siendo.
Como el gracias del que te vende un chocolate,
como un libro cerrado en el suelo.
Aspirar a ser como la lluvia, sin apuro.
Una y otra, y una, y más.
Una y otra, otra, y más.
Varias juntas,
una
y otra, y otra,
y otra más.
Gotas.
una y una
una y otra
una gota
y otra más.
Así son.
Quietas, casi tímidas.
Así son, y así mismo caen.
Como la rama que se secó vista en una noche sin luna.
Como si te volvieras a quedar dormida aquí.
Aspirar a ser como la lluvia, sin apuro.
viernes, 4 de junio de 2010
.Big brother.
en un dia de webeo en el...
conocí a una persona llamada x!
x ... es una gran persona
la cual la fui perdiendo por una gran estupidez..
no mas qe su confianza.. sino que su persona..
ahora esta muy lejos, y mis ojos llueven al recordar momentos tan bellos
los cuales vivimos los dos juntos como hermanos.. quizas los mejores ..
el dolor aqui dentro me hace llorar en este momento.
Busca mis palabras en el viento, "¡Bro!" le gritaría desde aquí.
Caigo en un vacio sin el,
no se que mas escribir
no me siento bien,
fracaso de a poco en mi vida..
Lo qe tengo hasta hoy no es lo que yo qería para mí.
Pero tu recuerdo de persona humilde, llena de fe, todos esos aquellos logros que conseguiste,
todo aquellos, me hacen estar aquí.. No quizas dándote las gracias en este texto, si no
diciendote la gran persona que eres.
No puedo nada mas que regalarte solo mis palabras, las cuales muchos han calificado muy buenas.
Egocéntrico diras tu.
Pero x! no me dijo nunca con palabras, pero me enseño a mostrar mis dones.. los cuales descubrí
con su partida..
Perdóname por aquellas cosas qe hice mal contigo,
por ser inmaduro mushas veces..
y mushas cosas mas..
Por no ir a tu despedida, diran muchos.
Te extraño! TE QUIERO MUCHO HERMANITO "X".
P.D Caídas en tabla... un gran logro nuestro..cierto ? jajaja.
miércoles, 5 de mayo de 2010
*Silencio y Asfixia*
que enloquecí
que mi vida es un espacio
ficticio dentro de mi memoria.
jueves, 22 de abril de 2010
.No Sabia.
- A ver...Era más o menos esto:
Si tomáramos consciencia del daño que Jhsg le causó a Zkl, fácilmente nos daríamos cuenta de la implicancia de Sjr en el asunto. No es comprensible, para cualquiera que conozca a Zkl, pensar que Jhsg tuviera, sin la ayuda de Sjr, medios suficientes para vencerlo. Y es que resulta increíble imaginarse el duelo entre ambos sin el brazo escondido de Sjr apareciendo por detras de Zkl. Es justo en el momento en que todo se complicaba para Jhsg cuando, esa jugada, por la espalda, define el desenlace del combate. Ese hombre de negro, encapuchado, que aparece de un segundo al otro sobre el escenario, y que se apresura a dar el golpe mortal mientras Zkl realiza el último esfuerzo por alcanzar a Jhsg; es, creo yo, la personificación de la perfidia, y de todos los actos moralmente malos a los que el ser humano puede aspirar. Sin compasión, movido por celos desmesurados, Srj se encuentra poseído por la maldad; traiciona a su hermano sin dudarlo y, no bastándole con eso, le besa los labios despues de matarlo. Jhsg, en cambio, se haya sorprendido; no comprende cómo todo de pronto se torna a su favor, y de inmediato se deja caer, con gesto afectado, lanzando un sollozo horrible hacia el cielo. Aquí claramente notamos la intención trágica del autor, la polaridad constante entre...
-Para, para. ¿Que mierda es eso? Me dijiste que habías leído un cuento y que me ibas a contar de qué se trataba, ¿no es cierto?
-Mmm, si.
-¿ Y entonces qué es lo que me estabas diciendo antes?
- Eso mismo.
- Ah, disculpa, es que no había entendido...Mmm, permiso, es que de pronto me siento mal. ¿Hablamos luego?
- Eh, bueno, está bien.
...Y sentado en el pasto seguí sin entender por qué hay gente que sabe tantas palabras. Complicadas redacciones sobre aún más rebuscados temas que, perdonen la ignorancia, nunca llego a comprender del todo. Sé que es una estupidez, pero estoy convencido de que acá adentro todo es más fácil. Imagino la tragedia más parecida a ese perro que ladra en la calle. La traición me suena a un saxofón mal tocado o a una sonrisa que nadie vió. Una espada es, antes que un utensilio de acero, una burla a tus espaldas, una mentira alegre.
¿Daño no es lo que nos hace la tierra cuando se acaba el invierno? Por lo menos eso pensaba yo.
Pero tranquilo, que no te estoy contando nada. Si para tí que alguien llore en público significa algo creo que me equivoqué.
De hecho así parece ser siempre. Estar sentado sólo en un lugar como éste, donde la gente viene a inventar su éxito o a gritar que sabe, es realmente una ridiculez. Los que saben ven la ópera, no los árboles. La gente mira la hora pero no se saluda, se regala joyas pero no se ríe.
Es curioso, y yo que pensaba que el amor era tirarse arena.
martes, 20 de abril de 2010
a tí, GRACIAS.
Ingenuos, acostumbrados a juzgar por los sentidos, como si de verdad importara que sean cinco o seis.
Nos sentamos en una mesa limpia sin elegir la de la esquina. Incluso sobre ella había una ampolleta, de veinte watts. Un oficial enmarcado me miraba como si para mí empuñar una espada fuera algo digno de respeto, pero bueno, la cuestión es que no sobrábamos.
-Hola, ¿quieren servirse algo?
Y desde ahí que no pienso en otra cosa.
lunes, 5 de abril de 2010
.A buscarte.
Le agradecí a mi padre las treinta lucas y me senté en el piso a pensar lo que podía hacer con ellas. Casi inmediatamente se me cerraron los ojos.
De pronto el pueblo de Los Andes, el río Aconcagua, las viñas, los campos.
Un rato después, la subida por esa cordillera de mierda que te tiene fuera de mi vista.
Y sí, si llevo mis documentos.
Por supuesto, registre el auto con toda tranquilidad.
Sí, chileno.
No, viajo solo.
Por vacaciones.
Mmm, hasta que la encuentre, perdón, hasta el sábado.
Sí, tendré cuidado, no se preocupe.
Luego; bajar rápidamente a través de los valles y dejar atrás esa infranqueable masa rocosa.
De a poco los pueblos van apareciendo frente a mi mirada extranjera mientras pienso cómo chucha lo voy a hacer.
Por fín, Mendoza.
Pequeñas avenidas, paseos, bares bulliciosos y completas librerías. Gente amable que a cada palabra te recuerda que eres del otro lado. Pero no importa, ahí hay un hotel.
Oiga, disculpe, ¿se aloja aquí...?
Ah, vale, muchas gracias.
Nuevamente en la calle, prendo un cigarro y apuro el paso.
Ahí hay otro.
Oiga, disculpe, ¿se aloja aquí alguien de apellido...?
Entiendo, gracias.
Los carteles del comercio brillan en todas las fachadas y un viento cálido hace sonar las hojas de los árboles al tiempo que cae la noche. Lentamente, la ciudad comienza a despertarse.
Ese sí me tinca.
Oiga, una pregunta, ¿se aloja...?
Ah, bueno, perdone la molestia.
Y continué así hasta medianoche. Cada recepcionista me daba una esperanza que botaba a la basura cuando respondía. Frustrado, decidí dormir en cualquier parte.
La primavera recién llegada me regaló una noche tibia en el banco de la plaza. Además, los cigarros eran baratísimos y la guía turística que había comprado en el kiosko me permitía ir descartando hoteles. Por alguna razón estaba convencido de que al dia siguiente cambiaría mi suerte. En algun lado tenías que estar.
Desperté temprano para seguir insistiendo. Me tomé un café y, sentado en una banca, revisé la guía. Faltaban sólo tres.
Pregunté en los dos primeros y nada. Quedaba la última posibilidad, no podía fallar.
Imposible que salgan antes de las cuatro, me decía, mientras me abría paso en las veredas repletas buscando la calle.
¿Qué cara va a poner? Da lo mismo, ya estás aquí, no dudes.
¿Qué le digo? ¿Cómo explico que no aguanto más sin...?
No importa, concéntrate.
Ya está, es ese de al frente.
Cruzo la calle sin mirar, empujo la puerta giratoria y camino confiado hacia el mesón mirando fijamente al recepcionista.Respiro.
Disculpe, ¿se aloja aquí...?
¡Oye!, ¡Oye!, ¡Despierta por la cresta! Me voy llendo a la playa con una amiga y necesito comprar pitos. Por favor, préstame treinta lucas, juro que te las pago.
¿Ah? Ah, pero es que yo queria ir a...mmm...Bueno ya, toma. Págame a la vuelta.
Una estupidez...
jueves, 25 de marzo de 2010
Voy.
sábado, 6 de marzo de 2010
.Grados.
" Tantos grados como dudas y temores mide el termómetro triste...y puedo llorar sudando. Pasa por mis ojos la ciudad caliente y tensa, siento perfectamente como los edificios se apoyan en mis párpados. Y la gente es de cera, y los autos de fierro, y el cielo de plástico, o sea también de petróleo. Oigo voces de hombres vivos tras el reflejo del sol y veo como todo, poco a poco, se derrite..."
Debemos ser cerca de treinta personas las que vamos aquí dentro. Por las ventanas entra una nada de viento que nos peleamos para respirar. Algunos optaron por quedarse dormidos, y van cabeceando. Cada cierto rato se golpean contra el asiento de adelante, se despiertan, miran a su alrededor y, como nadie se dió cuenta, vuelven a dormirse.
Unos van a donde no saben por qué van, otros vuelven de a donde no saben por qué fueron. No es mucha la diferencia entre ir y venir, si consideramos la inutilidad de ambos y la estupidez de moverse. El tiempo es el andar de la cabeza. Y cuando no pasa nada, los pensamientos se demoran.
Pero los bocinazos me desconcentran. La puerta trasera se abre, y la señora gorda y transpirada baja dificultosamente la escalera. Me pareció que su piel húmeda y colorada quería desprenderse.
Avanzamos otro par de cuadras y nos detenemos en un paradero. Se sube un hombre de camisa manchada y nos ofrece cadenas para la billetera. Nadie levanta la mirada; adormecidos van todos aguantando la presión, aguardando sin que importe llegar a su destino. El vendedor habla solo, se seca la frente y se va por la puerta delantera.
...y la micro va a hacia adelante porque hacia atrás sería lo mismo.
Fin.